
Las piquetas se utilizan para anclar estructuras temporales y protegerlas contra vuelcos, deslizamientos y levantamientos. Estos sencillos anclajes de suelo están hechos de acero. Se utilizan piquetas de 30 a 200 cm de longitud y de 1,5 a 5,0 cm de diámetro. La cabeza está ensanchada para permitir la fijación de cuerdas, placas y otros elementos.





